Central y Newell’s llegan al clásico con presiones distintas y una ciudad en pausa
Por Mauro Yasprizza
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El domingo, desde las 14.45, el Gigante de Arroyito volverá a ser escenario de un partido que en Rosario nunca vale solamente tres puntos. Central defenderá una supremacía reciente que ya pesa. Newell’s intentará cortar una racha que se convirtió en una carga.
Los dos suman 11 unidades en el Torneo Clausura. Central viene de perder 2 a 1 ante Gimnasia. Newell’s, de empatar sin goles frente a Estudiantes en La Plata.
La tabla los muestra parejos. La historia reciente, no.
Central ganó los últimos seis clásicos consecutivos. El último fue el 2 a 0 del 1º de marzo en el Coloso, con goles de Ángel Di María y Enzo Copetti. Esa serie le da confianza al Canalla, pero también le agrega una obligación: sostener lo que construyó.
Newell’s juega otro partido.
El equipo de Frank Kudelka cambió mucho desde aquella derrota. Llegó a este tramo del campeonato después de meses de inestabilidad, modificaciones y una reconstrucción futbolística que empezó a mostrar señales positivas.
El técnico encontró una base más competitiva, con Josué Reinatti en el arco, Lautaro Gianetti en defensa y nombres como Facundo Guch, Walter Mazzantti y Matías Cóccaro ganando peso en ataque.
No es un equipo terminado. Pero ya no es el mismo.
Central, en cambio, conserva una estructura más reconocible. Jorge Almirón retocó menos y mantiene una columna con Jeremías Ledesma, Franco Ibarra, Jaminton Campaz y, por supuesto, Ángel Di María.
La presencia de Fideo cambia cualquier análisis previo. Su jerarquía puede resolver un partido en una jugada. Mucho más en un clásico.
Aun así, estos encuentros suelen dinamitar pronósticos.
La presión juega. La historia juega. El miedo a perder también.
Central llega con una ventaja emocional construida durante años. Sabe lo que es ganar este partido y sabe cómo hacerlo. Newell’s carga con la necesidad opuesta: necesita demostrar que su mejoría también puede aparecer cuando el rival es Central y la ciudad entera está mirando.
Ese será uno de los grandes duelos del domingo.
El Canalla intentará defender una hegemonía que ya forma parte de esta etapa del clásico. La Lepra buscará empezar a romperla.
No llegan iguales, aunque la tabla diga otra cosa.
Central llega con mayor estabilidad, mejores antecedentes y jugadores capaces de desnivelar por jerarquía individual. Newell’s aparece más renovado, con señales de recuperación, pero todavía obligado a demostrar que ese crecimiento también resiste un partido de máxima presión.
Y ahí está la verdadera medida de este clásico.
Para Central, ganar significaría prolongar una época de dominio que su gente ya naturalizó.
Para Newell’s, significaría mucho más que tres puntos: sería cortar una racha, recuperar autoestima y empezar a discutir una historia reciente que le fue claramente adversa.
El domingo Rosario volverá a paralizarse.
Central llega con la tranquilidad que le da el pasado inmediato. Newell’s, con la urgencia de cambiarlo.
Uno debe confirmar que sigue siendo dueño del clásico.
El otro, demostrar que finalmente está en condiciones de discutirlo.

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