El Gobierno denuncia que casi la mitad de comedores que recibían ayuda del Estado no existen
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El Gobierno, a través del Ministerio de Capital Humano a cargo de la ministra Sandra Pettovello, denunció ante la Justicia que casi la mitad de los comedores o merenderos que recibían ayuda estatal no existen.
En ese marco, sólo se confirmó la existencia de un 52,3% de los lugares de asistencia social y encontró que un 47,7% de esos establecimientos no funcionaban más o no existían, por lo que no pudieron ser relevados.
Según los relevamientos, del 47,7% de establecimientos no existentes, un 32% «no funcionaba más como tal»; el 25% de los datos declarados no coincidían con los reales, al haber direcciones inexistentes o en las que no funcionaban comedores; mientras que aproximadamente el 16% de los que declararon su dirección nunca funcionaron como merenderos.
Estos datos se originaron a raíz de las auditorías ordenadas por la ministra de Capital Humano, que se realizaron al Registro Nacional de Comedores y Merenderos Comunitarios de Organizaciones de la Sociedad Civil (RENACOM).
En este contexto, el Gobierno denuncia el «incumplimiento de deberes de funcionarios públicos y el fraude de la Administración Pública», debido a que los funcionarios que autorizaban las salidas de los alimentos hacia los establecimientos no controlaban a qué comedores iban a parar los recursos o a cuánta gente se estaba asistiendo.
«La ausencia de control en los dineros estatales se refleja en la imposibilidad material de poder controlar y/o inspeccionar debidamente los beneficios que se otorgaron, y/o si los comedores beneficiarios de las mismas fueron correctamente seleccionados a tal efecto», explicaron.
Algunos de los nombres cuya inexistencia fue denunciada son Cielos Abiertos, Luz de Luna Pereyra y Esperanza. No obstante, el caso más intrigante fue el del comedor Gauchito Gil, dado que, al intentar corroborar su existencia, el ministerio se encontró con que su dirección coincidía con la de un barrio privado.
