El Ministerio de Salud de Santa Fe resaltó la importancia de la vacuna contra la fiebre hemorrágica argentina
:format(webp):quality(40)/https://rosarionuestrocdn.eleco.com.ar/media/2023/10/vacunacion-editado.jpg)
Después de conocerse durante esta semana el fallecimiento de un hombre oriundo de Funes que trabajaba en campos santafesinos y de Santiago del Estero, quien padecía un cuadro de fiebre hemorrágica argentina y se desconoce dónde contrajo la enfermedad, las autoridades recordaron la importancia de la aplicación de la vacuna.
Esta vacuna es parte del calendario oficial, y de aplicación gratuita en efectores públicos, ya que Santa Fe es zona endémica de la enfermedad. Su aplicación requiere una sola dosis para estar protegido y es gratuita para personas de entre 15 y 65 años.
Por ello, el Ministerio de Salud provincial recordó que la vacuna Candid #1 es la manera más eficaz de protegerse de la fiebre hemorrágica argentina, la cual “afecta a una región del país que abarca al sur de la provincia de Santa Fe, sur de Córdoba, el norte de La Pampa y el noroeste de Buenos Aires”.
La enfermedad, también conocida como “el mal de los rastrojos”, causa el virus Junín y puede afectar principalmente a personas que trabajan, viven o visitan el campo o estuvieron en contacto con sitios invadidos por roedores del campo que eliminan el virus en su saliva y orina.
Los síntomas que presenta la fiebre hemorrágica argentina se inician con cuadro de fiebre, decaimiento y dolor de cabeza. Luego, pueden presentarse dolores musculares, de articulaciones, detrás de los ojos, mareos, náuseas y vómitos. Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas es importante consultar al médico y/o dirigirse al centro de salud más cercano.
Además de la vacunación, el Ministerio de Salud dio una serie de recomendaciones:
- Mantener una higiene cuidadosa, principalmente de las manos y cambio de ropas, cada vez que se hayan frecuentado zonas con roedores.
- No introducir tallos, hojas o granos en la boca.
- No acostarse sobre bolsas o en el suelo.
- Comer y dormir en habitaciones limpias.
- Usar calzado cerrado.
- Mantener desmalezados los alrededores de la vivienda para evitar que las lauchas se acerquen a ella; disponer de lugares libres de maleza para los juegos de niños.
- No destruir la fauna de depredadores de roedores, tales como lechuzas, lechuzones, chimangos y gatos.
