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Es una realidad que los tiempos cambiaron y la tecnología es parte de nuestras vidas. Sin embargo, son muchos los especialistas que advierten que el consumo de pantallas antes de los dos años puede producir retraso en el desarrollo del lenguaje.
El doctor Federico Díaz especialista en Pediatría y autor del libro “Pediatra al Rescate” afirma que “los bebes pueden distinguir los sonidos del habla de sus padres y cuidadores y tienen la capacidad de imitarlos. Por eso, es importante comunicarse con los bebés desde el nacimiento para ayudarlo a desarrollar sus capacidades lingüísticas y cognitivas”.
Contacto interpersonal
“Se ha demostrado que cuanto más interactúen los bebés con sus padres y cuidadores, más amplio será su vocabulario y mejor comprensión del lenguaje tendrán” detalla Díaz.
“El uso prematuro de pantallas atenta, entre otras cosas, contra este vínculo interpersonal necesario para el buen desarrollo del lenguaje”.
Tips para estimular el desarrollo del lenguaje
- Interactuar con el bebé sin pantallas.
- Hablarle con frecuencia dado que es una de las mejores maneras de ayudarlo a desarrollar habilidades lingüísticas y cognitivas.
- Usar palabras y frases simples. Repetirlas con frecuencia para que las recuerde.
- Leerle en voz alta es una excelente manera de exponer al bebé a nuevos sonidos y palabras. Elegir libros con imágenes brillantes y coloridas y leerlo con entusiasmo para captar su atención.
- Cantar y bailar con el bebé. La música y el movimiento pueden resultarle divertidos y atractivos y también puede ayudarle a desarrollar habilidades lingüísticas y de expresión corporal.
- Acompañarlo a explorar el entorno. Los bebés aprenden sobre el mundo a través de la exploración y el descubrimiento.
Pantallas y lenguaje
Se ha comprobado que el uso excesivo de pantallas y tecnologías puede tener un impacto negativo en el desarrollo del lenguaje en bebés y niños pequeños.
Un estudio publicado en la revista JAMA Pediatrics encontró que por cada 30 minutos adicionales que un niño pasa en dispositivos móviles se reduce aproximadamente un 50% su capacidad de expresarse con palabras y un 30% su capacidad de entender el lenguaje.
“La sobreexposición a las pantallas en edades tempranas puede tener un impacto negativo en su concentración y desarrollo de la atención. La rápida sucesión de estímulos visuales y la falta de interacción física pueden dificultar su capacidad para mantener la atención en tareas más simples y afectar su capacidad de concentración a largo plazo” agrega el doctor.
Formas de evitar el uso prematuro de pantallas
- Fomentar la interacción y el juego activo: implementar actividades físicas, juegos creativos, lectura de libros y exploración del entorno para satisfacer sus necesidades de aprendizaje y estimular su desarrollo de una manera más saludable.
- Dar el ejemplo: limitar el propio uso de pantallas y mostrar un enfoque equilibrado hacia la tecnología. Al ser un modelo a seguir, se puede influir positivamente en sus hábitos de uso de pantallas.
- Establecer límites claros: La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) sugiere limitar el tiempo a un máximo de una hora al día entre los 2 y los 5 años y evitar el uso de pantallas en bebés menores de 18 meses, excepto para videollamadas.
El doctor transmite en su libro en que lo importante es enseñarles a los niños a que desarrollen un vínculo sano y productivo con el uso de la tecnología que no le traiga dificultades en otros ámbitos, sino que puedan ser una herramienta de estudio y de entretenimiento por un período limitado de tiempo. Se trata de aprender a lidiar con el uso de las pantallas sin que estas afecten los vínculos sociales, el lenguaje y la atención.
