Fábricas de plásticos, frigoríficos y súper chinos: las empresas involucradas en las estafas de los operarios de la EPE
:format(webp):quality(40)/https://rosarionuestrocdn.eleco.com.ar/media/2018/10/Epe.jpg)
La fiscal Valeria Haurigot, que interviene en la causa que involucra a un grupo de empleados de la EPE por estafa, se refirió este viernes a la situación de las empresas que utilizaban las conexiones clandestinas, creadas por los ocho imputados. Entre las que se detectaron irregularidades figuran fábricas de plásticos y zapatos, frigoríficos y supermercados chinos. «Están siendo investigados y serán imputados próximamente», aseguró la funcionaria.
En conferencia de prensa, Haurigot reveló que los lugares donde se constataron las conexiones ilegales presentaban «apariencia de legalidad en medidores y hubo que romper el asfalto durante los allanamientos para corroborarlas». Entre ellos, destacó «fábricas de plásticos y zapatos, frigoríficos y supermercados chinos». Al mismo tiempo, contó que en total son nueve las estafas que se le adjudica a la organización, encuadradas en la figura de asociación ilícita, si bien hay otras comprobadas aunque de manera aislada.
Por ahora, son ocho los que se encuentran bajo la lupa de la Justicia y quedaron en libertad bajo fianza por ausencia de antecedentes, edad y otros puntos. Según la fiscal, añadido a ellos, los titulares de comercios y viviendas particulares están siendo investigados y serán imputados en los próximos días.
En ese sentido, precisó: «En el momento de los allanamientos mandé a que se fiche a los dueños (de empresas y viviendas) y que se les atribuya la causa también como co- autores de la estafa. La decisión que se tomó de no detenerlos tiene que ver con que no daban los requisitos (legales) porque cada uno configuraba un hecho en sí mismo». No obstante, la fiscal confirmó que «están involucrados en la causa, siguen siendo materia de investigación y próximamente se los imputará».
Haurigot insistió en la «necesaria connivencia» de personal de la compañía de servicios, puesto que el accionar de la presunta asociación ilícita exigía cortes de luz y demás operaciones complejas. «El tema de la jerarquía es algo muy administrativo. Lo que tomamos en cuenta es el rol que cada uno tenía en la banda, más allá del puesto que tenía (en la EPE). Sí hay cinco personas que efectivamente prestan servicios en la EPE y otras dos que son ex empleadas», manifestó Haurigot y dijo que hay «jefes de cuadrilla y del departamento administrativo» judicialmente complicados, aunque no especificó.
Por otra parte, advirtió que pese a que algunos de los involucrados podrían haber trabajado como particulares, su accionar demandaba la complicidad de la empresa de Oroño y Mendoza. Tal es la teoría barajada por la fiscalía. «Por un lado estaban las personas que llevaban adelante materialmente las conexiones clandestinas. Pero muchas de esas conexiones generan un riesgo enorme y no se pueden hacer si no se cuenta con personal habilitado para cortar la luz de la cuadra, por ejemplo». lo que necesariamente requería que por más que sean electricistas que trabajan por su cuenta tengan la connivencia de empleados de la EPE, que justamente son del área subterránea».
Finalmente, la funcionaria indicó que la modalidad de las estafas consistía en en un pago inicial al prestador del servicio ilegal y posteriores pagos mensuales variables que «dependían de lo que se ahorraba el consumidor entre lo que tendría que haber pagado y la boleta que realmente pagaba».
