Horas antes de su detención por cinco casos de abusos contra niños, se suicidó el sacerdote Eduardo Lorenzo
:format(webp):quality(40)/https://rosarionuestrocdn.eleco.com.ar/media/2019/12/lorenzo.jpg)
Horas posteriores a que la Justicia ordenara su detención por cinco casos de abuso sexual contra niños y adolescentes, el sacerdote Eduardo Lorenzo se quitó en la vida en el domicilio de La Plata donde vivía y donde funcionaba una oficina de Cáritas. Lorenzo estaba señalado por los denunciantes por casos que ocurrieron entre 1990 y 2008. Fue capellán del Servicio Penitenciario bonaerense y amigo del detenido padre Grassi.
El cuerpo del sacerdote fue hallado en la vivienda de calle 4 entre 49 y 50 de La Plata, tendido sobre el suelo y con «manchas hemáticas». Decidió suicidarse de un disparo en la cabeza que le quitó la vida en el acto.
Algunos casos por lo que estaba investigado, y por los que la Justicia había ordenado su detención este lunes, ocurrieron en 1990 y 1995 en San Benito y en 1999 y 2001 en Nuestra Señora de Lourdes. Además, ya había sido denunciado por jóvenes que lo acusaron a él de organizar campamentos en donde se cometían otros casos de abuso contra menores.
Según informa Télam, la jueza Marcela Garmendia había librado este martes una orden de detención contra el sacerdote por los cinco casos de abusos pero un recurso de eximición de prisión presentado por su defensa evitó su arresto lo que fue calificado como «un escándalo» por el abogado querellante Juan Pablo Gallego. El recurso había sido rechazado en primera instancia por la jueza pero la defensa del sacerdote apeló a la Cámara por lo que no se había resuelto aún la detención.
El letrado Juan Pablo Gallego afirmó en ese mismo medio que lo ocurrido «es un final propiciado por la inercia y la complicidad judicial. Hace más de una semana la jueza Garmendia tenía la pericia que la obligaba a detenerlo».
