La insólita historia que vivió un cadete tras llevar churros a la casa de Lionel Messi: «Estuve a punto de desmayarme de la emoción»
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Lionel Messi está de paseo en la Argentina y disfruta de sus merecidas vacaciones en la vecina localidad de Funes. El capitán de la Selección Argentina participará de los partidos de despedida de Maxi Rodríguez el sábado en el Coloso Marcelo Bielsa y la de Juan Román Riquelme en La Bombonera el próximo domingo.
Sin embargo, lejos del verde césped, la emoción se hizo sentir en el country en el que se encuentra junto a toda su familia. Hasta allí fue Juan Pablo Román, el cadete de una conocida churrería de la zona, que tuvo que llevarle tres docenas de churros al astro del fútbol mundial.
«Me estaba quejando por el pedido porque quedaba lejos hasta que decidí ir pero con pocas intenciones. Cuando llego y veo toda la gente caigo sobre la noticia que estaba Messi», arrancó el relato el empleado del local, en diálogo con La Tarde de La 100. Y continuó: «En portería me piden los datos, le doy el documento y el de seguridad me dice que me lo iban a retener. El seguridad me dijo ‘es tu día de suerte hoy’ porque ahí le vas a llevar los churros a Messi».
Una vez que accedió al lugar donde vive el mejor del mundo, Román prosiguió: «Ingresé al barrio privado en moto, iba mirando las direcciones y me temblaba todo. Cuando entro a la calle veo que estaba la patrulla enfrente de la casa y varios vecinos del otro lado de la calle».
Al llegar al domicilio de la Pulga, el cadete contó: «Esperé un ratito y toqué bocina. Cuando abren la puerta sale un amigo de Lionel y detrás apareció Antonela Rocuzzo y ahí no lo podía creer. Nunca imaginé que esto me iba a pasar a mí y sentí mucha emoción. Pude ver a Messi de lejos y le pedí una foto pero no se pudo porque entendía que si accedía también tenía que ir a sacarse con todos los que estaban en el lugar».
El empleado del local funense confirmó que los Messi «pidieron 3 docenas de churros y cada una de ellas de distintos gustos».
«Yo me quería desmayar, estaba muy emocionado. Me fui llorando todo el camino a la vuelta. En plena autopista tuve que pararme porque me temblaba todo y ahí agarré el celular para mandarle un audio a mi mamá», cerró emocionado.

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