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A poco de cumplirse recién el primer mes de gestión de Javier Milei al frente del gobierno nacional, bien vale un análisis de la realidad nacional, a partir de las medidas adoptadas y las consecuencias y reacciones por parte de la sociedad.
“La verdad que fue un terremoto, el surgimiento tan rápido de Javier Milley y su imposición en todo el país, digamos, fue algo que no esperábamos. Hace tres años nadie lo conocía y hoy es presidente de la nación. Creo que todavía están acomodándose todos los estratos con respecto a esto que ha pasado, que no lo esperábamos”, expresó, al aire del programa El Puente, que se emite por Radio Mitre Rosario, Osvaldo Bazán, periodista y escritor.
“Y además, con un mandato bastante claro de fin de ciclo, algo se terminó, algo ya no da para más. Lo que viene es bastante complicado porque venimos de un muy mal momento. Entonces, ver cómo se acomoda todo ahora, yo creo que es demasiado temprano para hacer análisis todavía”, amplió.
Respecto a las primeras medidas económicas, a través del DNU y de la ley ómnibus, tuvo un análisis particular de la reacción por parte de la sociedad: “Estaba en Buenos Aires en el momento en que salió el DNU y en el momento en que salió el DNU salieron la gente de la calle, Rosario también. ¿Cuándo lo leyeron? ¿Cómo es que están en desacuerdo en un país que tiene historia de DNU? Este no es el primer DNU que se presenta, es el primer DNU que se cuestiona”.
“No sé si se podrían haber tomado otras medidas -prosiguió-. Lo que queda claro es que la profundidad del drama era enorme. La profundidad de la tragedia que estamos viviendo es enorme. Y a este nivel de profundidad de tragedia, yo no sé si pueden haber medidas más tranquilas para tomar. Más benevolentes”.
Además, Bazán señaló: “Todos los precios estaban mal y lo sabíamos. Ibas a la agregación de servicios y salía más caro un litro de agua que un litro de nafta. Estaba mal. No hace falta ser economista para saber qué está mal. ¿Cómo se arregla? Con dolor”.
Finalmente, y fiel a su estilo, consideró que tanto el DNU como la ley ómnibus, “es demostrar que el país está lleno de kioscos. Lleno de kioscos privados, de pequeños curros, de los que absolutamente todos nos beneficiamos en una u otra parte y todos nos perjudicamos en una u otra parte. Lo que hace que el país sea muy poco serio. Y como el país es muy poco serio, es muy difícil implementar políticas serias hasta no poner de pie cosas básicas”.
