:format(webp):quality(40)/https://rosarionuestrocdn.eleco.com.ar/media/2020/04/kinesiologos.jpg)
Hoy 13 de abril se celebra en nuestro país el día del kinesiólogo, ya que se conmemora la creación de la primera escuela de kinesiología en 1937 en la Facultad de Medicina de Buenos Aires, en la UBA, y este día se celebra desde 1950 cuando fue reconocido a nivel nacional.
“Nuestra profesión ya hoy en día dejó de ser esa profesión joven. Este año cumplo 20 años de egresado, tengo una historia en la materia donde pude ver un poco el cambio sustancial que sufrimos positivamente los kinesiólogos, un poco por motus proprio, otro poco por circunstancias históricas que nos han llevado a tener un rol que antes por ahí no era no era tan preponderante, con esto me refiero a la pandemia y a lo que significó para la profesión estar en esa en esa primera línea de fuego, en la atención, en las terapias intensivas de hospitales, sanatorios y clínicas de todo el mundo”, expresó, al aire del programa El Puente, que se emite por Radio Mitre Rosario, el Lic. en kinesiología Carlos Blaustegui (Mat. 629), coordinador de terapias en área de internación de Clínica Pilares del Rosario, sede Calle Paraguay.
En efecto, el especialista destacó que la pandemia fue un antes y un después, para la profesión: “Había dos especialidades de la salud no tan reconocidas, o no tan con tanta exposición, que es la salud del infectólogo y la salud del kinesiólogo. Hace dos años o tres estábamos todos pendientes de ver qué decía la tardecita el infectólogo y hace cuatro años mucha gente no sabía que había una especialidad médica que era la infectología”.
Y seguido, agregó: “El rol del kinesiólogo puntualmente con la pandemia y con el COVID han sido dos muy importantes, en el primer momento, en el momento de la terapia intensiva, el rol es netamente asistencial de parte del kinesiólogo y después, bueno, un poco lo que nosotros nos dedicamos en Pilares del Rosario, que es la clínica donde desarrollo mis actividades, es la de volver a poner en funciones y en funcionalidad las dos cosas, aunque parecen parecidos los términos, al paciente. Es decir, el paciente que no podía vestirse, lavarse la cara, lavarse los dientes o llevarse el cuchillo y el tenedor a la boca con la comida, poder hacer que eso ocurra y esa es la funcionalidad”.
“No está en el colectivo imaginario, que el kinesiólogo pueda hacer tal o cual cosa. La verdad que los pacientes, las familias, los colegas de otras profesiones que también somos un equipo de rehabilitación, puntualmente en la clínica, no solamente el kinesiólogo integra este equipo, hay fonoaudiólogas, hay psicólogos, enfermeros, enfermeras, médicos y médicas, terapistas ocupacionales, todos conformamos este objetivo que es reposicionar la funcionalidad del paciente y lograr que vuelva a estar en eso”, amplió Blaustegui.
Finalmente, el especialista reflexionó: “Obviamente la kinesiología tiene un papel preponderante en esa acción y bueno, como una vez que ocurre, la verdad que el agradecimiento de los familiares y obviamente los pacientes es inmenso y la verdad que es una de las cosas más gratificantes que tiene la profesión, como cualquier profesión vocacional. La educación, la salud, bueno entre otras, son profesiones vocacionales y realmente tienen un plus en el agradecimiento, en el cariño, en la empatía, en la comunión, que se nota mucho de este lado también. Seguro, tiene que ver con brindarse hacia el otro”.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión