Mujeres taxistas piden sacar póster de oficina municipal por «violencia simbólica»
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«Denuncio porque soy humana, mujer y taxista». María Eva Juncos, fundadora de She Taxi, es una de las decenas de personas que puso su firma para denunciar en el Área de Género de la Municipalidad al taxista que fue filmado por sus comentarios machistas. El documento, presentado el 14 de febrero, no pide sólo investigar al conductor y aplicar la Ley 26485 de Protección Integral hacia las Mujeres. También incluye el pedido para que se retire de una de las oficinas de la Secretaría de Servicios Públicas un póster que muestra a un grupo de mujeres mostrando la cola. La exposición de la imagen es, según la denuncia presentada, un «hecho de violencia simbólica contra las mujeres ejercido en la oficina de Pellegrini 2880».
La denuncia presentada este miércoles por mujeres taxistas, pasajeros y organizaciones contra la violencia de género en la Municipalidad de Rosario consta de dos instancias. Una, relacionada con el caso del taxista que fue filmado realizando comentarios machistas durante un viaje. En ese sentido, la presentación suma la denuncia de una joven que viajó con el mismo conductor en noviembre de 2017 y pide que el Estado municipal aplique la Ley 26485 y acate la obligación convencional de prevenir, erradicar y sancionar la violencia contra la mujer.
Pero, además, se denuncia un hecho de violencia simbólica contra las mujeres ejercido en las oficinas de avenida Pellegrini al 2800, donde funciona la oficina de Servicios Públicos. «El hecho que se denuncia es la exhibición de una imagen de seis o siete mujeres de espalda, con una camiseta de fútbol y mostrando la cola, dentro de una oficina pública dependiente de Servicios Públicos y a la visa de todos y todas los administrados que circulan diariamente por la misma», dice el documento presentado. Y continúa: «Esta exhibición es de larga data y, ante el pedido verbal de una conductora de que si podían sacarlo, no obtuvo respuesta». El pedido concreto es para que «se haga cesar la exhibición del póster aludido».

La discusión sobre la violencia simbólica expuesta en los espacios públicos y dependiente de distintos niveles del Estado viene ya teniendo su lugar desde que un joven trabajador del Ente de la Movilidad atendió luciendo una remera de Macri baleado. María Eva Juncos se refirió al hecho y comparó: «Yo soy humana, mujer y taxista. En ese orden. Y entonces, como humana repudio la violencia y esa remera. Yo no sé si es para una sanción, ni la remera ni el póster. Pero sí tiene que servir de ejemplo y punto de partida para empezar a entender que gestos, palabras, miradas e imágenes comunican. Estamos en un proceso de cambio. Hay que sacar los malos hábitos para incluir los nuevos y pensar que hay que respetar al otro y la otra, trabajar por la equidad y los derechos».
María Eva contó a Rosario Nuestro que las mujeres taxistas se notificaron del póster porque una compañera lo vio y le llamó la atención. Pero que además pidió que lo retiren y no sucedió. La mujer explicó que primero se hizo un reclamo informal para que lo saquen, pero ante la negativa y la denuncia que se presentó contra el conductor, decidieron formalizar esta llamada de atención.
«Son imágenes muy normalizadas. A lo mejor está, y la gente no lo mira o no le llama la atención. Pero a veces lo mira y puede molestar o doler», remarca Juncos. Y frente a eso, la mujer hizo hincapié en el rol del Estado: «Existe una campaña que dice `si te pasa a vos, nos pasa a todas´, pero en esas mismas oficinas ves esos póster. Una ve que son personas convencidas de sus posturas, pero no me cierra que digan algo y después hagan otra cosa».
La denuncia fue en paralelo a la del video viralizado. Y al respecto, Eva remarcó que estos hechos de violencia – simbólica o no – son cotidianos. Y así como destacó que entre los varones taxistas son «menos los revoltosos» y que hay muchos «compañeros excelentes a los que estas cosas les cae muy mal», también hizo hincapié en que es frecuente para las mujeres pasajeras y conductoras pasar por situaciones incómodas. «Por algo se hizo She Taxi», consideró. «La clave es aceptar el problema que tenemos, no salir a matarnos entre nosotros. She Taxi es el mientras tanto, lo ideal sería poder convivir. Lo cierto es que esto pasa, está pasando y hay que pensar qué hacer y buscar soluciones».
