Newell’s rescató otro punto, pero el fútbol sigue en deuda
Opinión, por Mauro Yasprizza.
:format(webp):quality(75)/https://rosarionuestrocdn.eleco.com.ar/media/2026/09/newells_velez_2026jpg.webp)
Por Mauro Yasprizza.
La Lepra empató 1-1 con Vélez en el Coloso con un golazo de Alan Soñora en tiempo de descuento. El equipo volvió a mostrar carácter para evitar la derrota, aunque también dejó una evidencia que empieza a repetirse: consigue mejores resultados de los que produce desde el juego.
Newell’s volvió a encontrar un salvavidas cuando el partido se escapaba. Alan Soñora clavó un tiro libre en el descuento y evitó la derrota ante Vélez. Fue un golazo, un desahogo y otro punto rescatado sobre la hora. Pero detrás del festejo quedó nuevamente una pregunta incómoda: ¿cuánto tiempo puede sostenerse un equipo que necesita llegar al límite para resolver lo que no consigue construir durante buena parte del partido?
La conclusión empieza a tomar forma con el correr de las fechas: este Newell’s tiene más resultados que fútbol.
Eso no significa desconocer sus virtudes. El equipo de Frank Darío Kudelka compite, no baja los brazos y ha demostrado capacidad para mantenerse con vida incluso en tardes adversas. Lo hizo en el clásico y volvió a hacerlo frente a Vélez. El problema aparece cuando la rebeldía y el carácter deben reemplazar demasiado seguido al funcionamiento.
Ante el Fortín quedó claro.
Vélez fue más claro durante buena parte del primer tiempo y encontró la ventaja con Ronaldo Martínez. Newell’s tuvo dificultades para manejar la pelota, generar juego y conectar a sus hombres de ataque. Cóccaro volvió a quedar demasiado solo y el mediocampo ofreció más lucha que conducción.
El conjunto rojinegro mejoró después del descanso. Adelantó metros, asumió mayores riesgos y empezó a pisar con frecuencia el área visitante. Tuvo, incluso, la oportunidad ideal para cambiar la historia desde el punto penal, pero Santiago Solari no pudo superar a Tomás Marchiori.
También estuvo cerca Walter Núñez con una espectacular chilena que terminó anulada por posición adelantada.
Newell’s empujaba. Jugaba algo mejor, pero fundamentalmente empujaba.
Y ahí aparece una diferencia que no es menor.
La actitud sirve. El carácter suma. La voluntad permite rescatar partidos. Pero un equipo que pretende crecer necesita algo más. Necesita sociedades, circulación, variantes y futbolistas capaces de asumir el protagonismo sin depender exclusivamente de una pelota parada, una aparición individual o una reacción desesperada.
Cuando parecía que Vélez se llevaba todo del Coloso, Soñora se hizo cargo de un tiro libre y ejecutó con enorme categoría. Marchiori apenas pudo mirar cómo la pelota terminaba en la red.
Golazo y empate.
También una paradoja perfecta para explicar la tarde: un futbolista que llegó desde el banco necesitó una sola ejecución para darle a Newell’s la claridad que le había faltado durante largos pasajes.
Kudelka podrá valorar la reacción y el hecho de que su equipo sigue siendo difícil de quebrar. Es atendible. Pero también deberá trabajar sobre una realidad que los resultados todavía consiguen maquillar.
Guch y Mazzantti siguen sin alcanzar la influencia que pueden ofrecer. El mediocampo atraviesa demasiados minutos sin dueño y Cóccaro muchas veces termina peleando más de lo que juega. Hay esfuerzo, pero todavía falta fútbol.
El arbitraje de Nicolás Ramírez tampoco ayudó. Tuvo decisiones difíciles de interpretar y un criterio que por momentos generó más confusión que certezas, especialmente en el tramo final.
Newell’s se quedó con un punto frente al líder y, mirando solamente la tabla, el empate puede resultar valioso. Pero quedarse únicamente con eso sería mirar una parte de la película.
La Lepra volvió a demostrar que sabe sobrevivir. Ahora necesita demostrar que también sabe jugar.
Porque rescatar partidos habla del carácter de un equipo. Tener que rescatarlos demasiado seguido también habla de sus problemas.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión