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No queda ninguna duda que el club del Parque Independencia ha vivido el peor año en mucho tiempo. Los constantes problemas institucionales que se generaron desde la llegada de la actual dirigencia, han repercutido de manera directa en el plano deportivo.
La derrota en el último clásico ante Rosario Central (perdió los dos en este 2017) fue la gota que rebalsó el vaso y la paciencia en los hinchas se terminó de agotar. Los mismos, debieron soportar durante este período anual el masivo éxodo en el mes de julio de nombres rutilantes e ídolos del club como Mauro Formica, Ignacio Scocco y Maxi Rodríguez.
En el primer semestre, quizás el equipo no brillaba en cancha, pero de la mano de un cuerpo técnico que trabajaba silenciosamente como lo hacía Diego Osella, le permitió sumar un buen colchón de puntos para trabajar de manera tranquila las próximas dos temporadas. Además, ese equipo peleó el torneo de Boca hasta la fecha 24 de la temporada anterior y se clasificó a la próxima edición de Copa Sudamericana.
Con la salida sorpresiva de Diego Osella a raíz de su pelea mediática con el presidente Eduardo Bermúdez, la realidad a partir del segundo semestre cambió rotundamente. Juan Manuel Llop asumió como nuevo entrenador del primer equipo rojinegro e inició su segundo ciclo en el club.
Sin embargo, las repetidas desprolijidades en el mercado de pases invernal (jugadores como Zarfino y Ortíz firmaron sus contratos pero debieron armar las valijas rápidamente por falta de pago al club que cedió), llevaron a que Chocho armara un plantel extremadamente corto mezclando algunos juveniles con 8 refuerzos que, en su gran mayoría, no estuvieron a la altura de las circunstancias.
Párrafo aparte para Brian Sarmiento. El «10» leproso llegó una tarde de julio a Rosario, en el mismo momento en que Maxi Rodríguez anunciaba, a través de una concurrida conferencia de prensa en el Coloso, que no iba continuar en la instititución.
Salvo en los partidos como el de Chacarita, River y algunos minutosfrente a Racing, el ex Banfield nunca estuvo a la altura de ser un referente y de colmar las expectativas que generó en el simpatizante cuando arribó al conjunto rojinegro.
A Brian lo tuvo a maltraer una serie de lesiones que lo tuvo entre algodones en partidos importantes. Su mente estuvo más compenetrada en realizar múltiples entrevistas a medios de Buenos Aires (entre ellos Showmatch y el programa de Susana Giménez), en sus permatentes videos en la red social Instagram y en ganarse a la gente cargando a su acérrimo rival.
La semana previa al clásico con sus declaraciones hacia Fernando Zampedri, donde Sarmiento ninguneó al goleador canalla y la promesa que realizó en en caso que su equipo ganara en el Gigante, terminaron de condenar al jugador leproso una vez conocido el resultado final. Esto no cayó para nada bien en el hincha de Newell’s y hoy las miradas cambiaron totalmente.
La actual comisión directiva deberá realizar un profundo mea culpa después del tormentoso año que atravesó la institución. Tratar, para este verano, de concretar algunas ventas más (además de Franco Escobar) para equilibrar las finanzas en este primer semestre de 2018. Y desde lo futbolístico, incorporar de la mejor manera ya que no hay tiempo ni tampoco margen para el error.
