:format(webp):quality(40)/https://rosarionuestrocdn.eleco.com.ar/media/2019/05/los-monos.png)
Ocho miembros de la banda narco Los Monos, entre ellos su líder, Máximo Ariel ‘Guille’ Cantero, fueron procesados por lavado de activos. Así lo dispuso el juez federal 4 de Rosario, Marcelo Bailaque. El magistrado entendió que los acusados realizaron «numerosas operaciones cambiarias que no se condicen con su actividad laboral registrada».
La investigación comenzó en 2015 por la Justicia Federal de Rosario, a cargo de la fiscal federal 3 rosarina, Adriana Saccone, junto a la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) que encabezan Mario Villar y Laura Roteta.
Según denuncian los fiscales, en el inventario de los acusados se encuentran inmuebles rurales, edificios, viviendas, inversiones en plazos fijos, compraventa de moneda extranjera, acreditaciones de valores al cobro, derechos económicos sobre jugadores de fútbol y vehículos.
Máximo Ariel «Guille» Cantero, fue embargado sobre sus bienes de 10 millones de pesos, en tanto que para los otros siete procesados, la imputación fue la misma pero variaron los montos de los respectivos embargos. Entre los implicados también se encuentra Máximo Ariel ‘El Viejo’ Cantero.
En la investigación también estuvieron bajo la lupa otras tres personas, pero el juez Bailaque dictó falta de mérito y dejó sin efecto la inhibición general sobre sus bienes.
Los restantes seis por el delito de «lavado de activos de origen delictivo» están dividos entre el núcleo de la familia, como Ramón «Monchi Cantero» Machuca, Patricia Celestina Contreras y Lorena Verdún y colaboradores de la banda como Mariano Ruiz, condenado en juicio abreviado provincial como asesor comercial del grupo, y su esposa Lorena Luna Schneider. Por último, también fue procesado Daniel «Chamala» Vázquez, a quien le detectaron 17 inmuebles rurales y urbanos y cuyo nombre fue por primera vez vinculado al grupo en una causa judicial.
Según explica el Ministerio Público Fiscal, «los acusados habrían utilizado los ingresos generados por el tráfico de estupefacientes y habrían adquirido por sí, o por interpósitas personas -que les otorgaban autorizaciones de manejo- automóviles y camionetas de alta y mediana gama, motocicletas, embarcaciones e inmuebles, al tiempo que habrían efectuado numerosas operaciones cambiarias que no se condicen con su actividad laboral registrada».
Y agregan en la resolución: «Las maniobras efectuadas en cada caso sobrepasaron las ganancias o rentas que los sujetos involucrados podrían haber producido con sus actividades económicas, lo que indicaría que fueron resultado de los delitos precedentes».
Por otro lado, la Unidad de Información Financiera (UIF) sostuvo que entre otro de los delitos de los acusados «consistían en adquirir bienes registrables y derechos económicos sobre jugadores de fútbol a nombre de terceras personas, constitución de plazos fijos, compra de moneda extranjera y acreditaciones de cheques de terceros con retiros en efectivo».
