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El 1 de abril de 2009 Argentina sufrió una de las derrotas más duras de toda su historia. El equipo que dirigía Diego Armando Maradona cayó vapuleado 6-1 ante Bolivia en La Paz en el camino turbulento que tuvo hasta clasificar al Mundial de Sudáfrica 2010.
La influencia de la altura y sobre todo en las primeras horas de la tarde (el encuentro comenzó a las 15.30), sumado a un pésimo planteo del 10, propiciaron un enorme papelón albiceleste que fue goleado por un combinado claramente inferior, que en aquella jornada aprovechó al ciento por ciento estos dos factores.

Aquel día, una década atrás, la Selección formó con: Juan Pablo Carrizo; Javier Zanetti, Martín Demichelis, Gabriel Heinze y Emiliano Papa; Luis González (68′ Marcos Angeleri), Fernando Gago, Javier Mascherano y Maximiliano Rodríguez (56′ Ángel Di María); Carlos Tevez (75′ Daniel Montenegro) y Lionel Messi.
Por su parte, el elenco local alistó a: Carlos Arias; Luis Gatty Ribeiro, Juan Manuel Peña, Ronald Rivero y Abdón Reyes (53′ Ignacio García); Ronald García (78′ Walter Flores), Leonel Reyes, Didí Torrico y Álex da Rosa (Mauricio Saucedo 68′); Joaquín Botero y Marcelo Martins.
Botero, en tres ocasiones (uno de penal), Martins, da Rosa y Torrico anotaron en el histórico triunfo de Bolivia, mientras que para la Albiceleste convirtió Lucho González el empate parcial 1-1.
La desconfianza de Evo Morales
Según contó en algunas entrevistas el integrante del cuerpo técnico boliviano en aquel entonces, William Ramallo, el presidente del país lo chicaneó con la posibilidad de derrotar a Argentina: «Cómo le van a ganar al equipo de Messi, Maradona y las figuras que vienen».
«Soy muy amigo del Presidente, solíamos tener largas charlas de madrugaba cuando me llamaba. Por eso en confianza, le pedí una motivación, un premio económico para los muchachos», confesó Ramallo, quien se refirió al desafío que le hizo Morales: «Les pagaré 2.000 dólares por cada gol que metan los nuestros».
Por lo tanto, cada jugador, integrantes del cuerpo técnico y hasta utileros cobraron 12 mil dólares por la media docena de goles convertidos al equipo de Maradona. El propio ayudante de campo se encargó de cobrar y repartir el botín que tenía adentro de una maleta en Santa Cruz de la Sierra, en 30 partes iguales.
