Un artista santafesino tuvo que pedir disculpas públicamente a su ex pareja y hacer un curso sobre violencia de género
:format(webp):quality(40)/https://rosarionuestrocdn.eleco.com.ar/media/2020/09/nio-cobre.jpg)
El artista callejero santafesino «Cobre» o «Niño de Cobre», de 33 años, firmó en sede judicial un acuerdo de suspensión de juicio a prueba en una causa caratulada como «extorsión por chantaje en grado de tentativa» en perjuicio de su expareja, con lo cual deberá resarcirla económicamente, acatar una orden de alejamiento y realizar un curso sobre violencia de género.
Andrés Iglesias había sido imputado en agosto por intentar chantajear a la joven con publicar fotos y videos íntimos si la víctima no le entregaba una cantidad de dinero.
La víctima, Estefanía Baraggia, quiso revelar su nombre, según expresó la trabajadora social María de los Ángeles, parte del equipo profesional que la acompañó: «Lo trabajamos especialmente, puesto que fue un pedido y necesidad especial de la víctima, para poder limpiar su imagen´’ de algún modo, ya que en un posteo anterior que hizo él la agravió directamente con comentarios ofensivos utilizando una imagen de ella».
Pais, parte del equipo interdisciplinario que acompañó a Baraggia, razonó que «Santa Fe es una ciudad chica y el posteo que realizó Iglesias en su momento círculo por las redes multiplicándose de manera exponencial. Por eso ella necesitaba este pedido de disculpas y rectificación por parte de Iglesias».
El acuerdo, que impulsó el fiscal José Ignacio Suasnábar, del Ministerio Público de la Acusación (MPA), y homologó el juez Leandro Lazzarini, le atribuyó el delito de extorsión por chantaje en grado de tentativa» por hechos cometidos el 2 de abril de 2020″ cuando «en horas de la madrugada, le envió mensajes de WhatsApp a su exnovia para exigirle la entrega de una suma de dinero, supuestamente la devolución de la misma».
Según el documento, Iglesias le habría manifestado a la víctima «que subiría a las redes sociales material fotográfico y fílmico que se encontraba en su poder y que fueran obtenidos en un contexto de la intimidad de ambos, afectando con su accionar el honor de la misma».
Luego, el texto señala que no logró «su cometido, ya que por el temor infundido a la víctima, ésta concurrió a sede policial a realizar la denuncia sin efectuar el pago exigido».
El acuerdo contiene normas de conducta como fijar residencia en una vivienda de Santa Fe, abstenerse de abusar de bebidas alcohólicas y de consumir estupefacientes, prohibición de mantener contacto personal por cualquier medio y de acercarse a una distancia menos a los 200 metros de la víctima.
Iglesias también se comprometió a «realizar un curso sobre ‘violencias del patriarcado’ con su debida acreditación» y un desagravio que se llevará a cabo a través de la red social Instagram desde su cuenta, como posteo público, ‘arrobando’ a la víctima, sin que se permitan comentarios» y que «deberá estar posteado por un plazo de 30 días».
La publicación puede leerse en su cuenta de Instagram:
https://www.instagram.com/p/CFjLXWMnRbL/?igshid=1opanuxyeuegf
La abogada Jaquelina Bussi, del estudio jurídico social Lazos, valoró que «las pautas de conducta (que firmó Iglesias) fueron consensuadas y construidas con la denunciante como pena alternativa» y remarcó que habrá un «pedido de disculpas por la red social donde la injurió y descalificó».
Bussi destacó que «teniendo en cuenta la pena que prevé el código para este tipo de delitos fue que la denunciante optó por la suspensión de un juicio a prueba con pautas de conducta de las cuales ella tuvo injerencia».
«La perspectiva de género resulta ser más reparadora que la pena prevista en el Código Penal», concluyó la abogada.
El día después de las disculpas
El artista tardó unas cuantas horas en realizar el posteo en sus redes sociales. Incluso publicó sus disculpas a las 4 de la madrugada en su perfil de Instagram, pero luego hizo varios posteos consecutivos sobre sus trabajos de arte, de esta manera el mismo quedó entreverado entre otros post de su feed, queriendo pasar desapercibido.
De inmediato cientos de personas comenzaron a compartir las disculpas del artista en las redes, felicitando a Estefanía Baraggia por llevar su caso a la justicia y lograr con su equipo interdisciplinario en materia de género un fallo que sienta precedentes.
Sin embargo Cobre comenzó a bloquear a todas las cuentas que compartían la publicación.
Más allá de la real voluntad del artista de pedir disculpas el fallo sienta un precedente jurídico ante estas situaciones, en donde una persona adquiere carácter de figura pública o influencia social por su cantidad de seguidores y el impacto que tienen sus palabras en la red social.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión