Una rosarina que vive en Estados Unidos fue imputada por esclavizar a una mujer en barrio Martin
La sospechosa, identificada como E.S.S, fue acusada por trata de personas con fines de reducción a la servidumbre contra la ciudadora de su madre.
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Una rosarina que vive en Estados Unidos fue imputada este jueves por esclavizar durante 22 años a una mujer que trabajaba como la ciudadora de su madre en una casa de barrio Martin.
Se trata de E.S.S., quien fue acusada de trata de personas con finalidad de reducción a la servidumbre en la modalidad de acogimiento, doblemente agravado por haberlo hecho en abuso de una situación de vulnerabilidad y por haberse consumado la explotación, en perjuicio de la víctima.
De acuerdo a la hipótesis formulada por el Ministerio Público Fiscal (MPF), la mujer había sido captada desde la provincia de Corrientes, en la localidad de Tres Bocas, hacia Rosario en el 2003 cuando era una menor de 14 años para que cumpliera tareas domésticas en barrio Martin.
En esa época, el padre de la víctima había muerto y su madre, al no poder mantener nueve hijos, aceptó la oferta de una sospechosa identificada como D.M.G, una mujer ya fallecida que propuso llevar a la hija a la casa de su prima en Rosario bajo el engaño de que tendría una mejor calidad de vida y estudiar.
En ese contexto, la madre fuero llevada a una escribanía donde tuvo que firmar un acta notarial en la que autorizaba el traslado de su hija a Rosario, aunque nunca supo realmente lo qué avaló puesto que no sabía leer y no había ninguna persona de su confianza presente en el procedimiento.
De esa manera, la víctima llegó a Rosario en colectivo, donde la recibió J.E.G.S, la madre de la imputada en una casa de Montevideo, donde la obligaron a cumplir múltiples tareas domesticas y de cuidado a cambio de ropa, comida y un lugar para vivir. Nunca le pagaron un sueldo o la escolarizaron.
En ese contexto, acusaron a E.S.S., de haber cometido el delito por el que se la acusa entre julio de 2022 y octubre de 2025, dado que en los años señalados, su madre tuvo problemas de salud y tuvo que hacerse cargo de la gestión de la casa. Momento en que decidió seguir esclavizando a la joven al obligarla a cuidar a la mujer. Así las cosas, instaló 16 cámaras de seguridad para supervisarla y le entregó un celular para darle instrucciones. Ese control finalizó el pasado 2 de octubre cuando la casa donde era retenida fue allanada por la Policía.
Según la Fiscalía, durante esos 22 años la mujer trabajó jornadas completas sin la posibilidad de tener relaciones sociales de ningún tipo o recibir una remuneración, vacaciones, descansos, cobertura social o la posibilidad de realizar aportes provisionales.
El sitio de fiscales.gob precisó que el juez de Garantías Román Lanzón, rechazó el pedido de sobreseimiento formulado por la defensa pero tampoco avaló la solicitud de detención del MPF. En cambio, le dictó a la imputada una serie de medidas cautelares no privativa de la libertad entre las que figuran el “fijar domicilio; firma mensual en el consulado argentino más cercano a su domicilio; promesa de someterse al procedimiento y no obstaculizar la investigación; prohibición de acercamiento y de todo tipo de contacto, sea personal o a través de medios electrónicos con relación a la víctima, así como también con cualquier persona allegada a ésta, en particular a su hermana y vecinos del domicilio de la calle Montevideo”.
Por último, la Fiscalía espera a los resultados de los informes médicos sobre el estado de salud de la madre de E.S.S., para ver si puede ser sometida a una audiencia imputativa.

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