Vergüenza histórica: Ñuls se arrastra, se come cinco y firma su propia acta de defunción
Opinión. Por Mauro Yasprizza.
:format(webp):quality(40)/https://rosarionuestrocdn.eleco.com.ar/media/2025/12/ignacio_boero_newells.png)
Opinión. Por Mauro Yasprizza.
Lanús no goleó: humilló. Y Newell’s no perdió: se entregó. Un equipo sin alma, sin rebeldía y sin respuestas futbolísticas volvió a exponerse en su versión más cruda: un solo tiro al arco, cero reacción y una fragilidad que ya no sorprende, pero sí indigna. Le hicieron cinco… y pudieron ser ocho. Así de brutal.
El primer tiempo fue un cachetazo a la dignidad. El resto, directamente, una rendición. Lanús entró tocando corneta y Ñuls salió a pedir permiso para caer. No hubo plan, no hubo carácter, no hubo equipo. Hubo apenas un rejunte que deambula por la cancha como si el partido fuera una molestia.
Los números ya no explican: condenan.
22 goles en contra.
6 a favor.
3 puntos sobre 30.
Nunca una valla invicta.
Un solo triunfo en 19 fechas.
No es una mala racha. Es un derrumbe estructural. Es un equipo roto, un club sin rumbo y una dirigencia que mira para otro lado mientras el incendio consume todo.
El 5-0, en cualquier lógica, saca técnicos. Pero el problema ya no es el banco. Es mucho más profundo. Es institucional. Es dirigencial. Es una cadena de decisiones equivocadas que llevaron a Newell’s a este presente dantesco.
Porque cuando un equipo pierde así, no es casualidad. Es consecuencia.
Teléfono para Ignacio Boero y compañía: esto no es un momento, es un final. Un fin de ciclo que se escribe solo, partido a partido, papelón tras papelón.
Y lo peor… es que parece no tocar fondo nunca.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión